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IMPLICACIÓN DE LOS ESTUDIANTES ¿DE VERDAD?

Este era el título de la mesa redonda en la que participé en las Jornadas sobre Difusión del Estatuto del Estudiante el pasado 15 de octubre. Para esa mesa escribí algunas reflexiones que aquí comparto.
Por un lado, recoger algunos puntos de acuerdo comunes, ya bastantes consolidados, con relación a la IMPLICACIÓN – PARTICIPACIÓN que creo se pueden utilizar como punto de partida:
-IMPLICACIÓN supone participación, compromiso, responsabilidad.
-A participar se aprende participando, no basta con la retórica, el discurso o la intención sino necesitamos acción. Pero la implicación supone más, lleva implícita la acción y el efecto, su repercusión sobre algo. Lo que exige reflexión, deliberación.
-No se llega sin más a implicarse, ES UN PROCESO, requiere un desarrollo, supone un aprendizaje, una transformación.
-IMPLICACIÓN tiene un alto componente emocional, actitudinal, ético, exige un posicionamiento. Nos enfrenta a nosotros mismos, a nuestras concepciones, ideas, contradicciones, nos exige interacción y vinculación. “Nos enreda”
En el contexto del Estatuto, ¿cómo se interpreta esta implicación?. Creo que se puede analizar desde el cruce de dos dimensiones: derechos y responsabilidades. Y destaco los que me interesan resaltar desde mi contexto, desde donde me posiciono (enseñanza-innovación-calidad).
El Estatuto señala como derechos: a) SER SUJETO ACTIVO PROCESO E-A. b) Participar en procesos de evaluación institucional (Diseño, seguimiento, sistemas garantías…) y como responsabilidad: Contribuir a la mejora de las finalidades y al funcionamiento de la universidad…. Es decir nos hace ser parte de eso que muchas veces denominamos Universidad sin sentirnos parte de… somos la “universidad”..
Vamos por parte
¿Qué supone ser un sujeto activo?
Los estudiantes como sujetos que aprenden construyen su identidad de alumno pero no como categorías sino fruto de la interacción de los ámbitos en los que se desenvuelven y con los que interactúan en lo personal, familiar, en lo social (compañeros, amigos, adultos) en su facultad, curso y por supuesto a través de ser parte de una sociedad y una cultura. Estos ámbitos pueden facilitar, mediar, obstaculizar esa implicación, pueden pantear conflictos, dilemas y/o generar oportunidades. Esto forma parte del estudiante como sujeto activo.
El aprendizaje es un proceso de construcción personal, voluntaria, nadie puede aprender por otro y, a su vez, todos los estudiantes pueden aprender. Sin duda, como señala Meirrieu (1998) en Frankesnstein Educador, “nadie puede tomar por otro la decisión de aprender. Aprender es difícil, es hacerse obra de uno mismo.
Pero para que el aprendizaje sea activo y profundo es importante contar las oportunidades diseñadas por el profesorado para generar la comprensión y el juicio crítico, contar con las estrategias didácticas y organizativas que lo hagan posible y con una evaluación auténtica. Como indica Darling Hammond en “El derecho de aprender” el alumno/a se implica si tienen las oportunidades para relacionar y aplicar ideas, para crearlas y recrearlas, para acometer un trabajo responsable y relevante y colaborar con diferentes estudiantes.
2 ¿Cómo se traduce esa implicación-?
Va desde lo más cercano, lo micro, hasta lo más amplio, lo macro.
MICRO: Desde la implicación en su propio proceso de aprendizaje, en sus clases a través de la participación activa en sus propias clases….en la planificación de las mismas, en las metodologías y en la evaluación de sus aprendizajes y en la evaluación de la actividad docente. Asimismo, desde esta visión en el seguimiento del desarrollo de su titulación, con información y opinión fundada, canalizada a través de los profesores que actúan como coordinadores de curso o sus propios delegados. A través de cumplimentar las encuestas, asistir a reuniones, comisiones u otros medios de recogida de información o creados por propia iniciativa.
Ventaja: mayor cercanía, vínculos con profesores, compañeros, contenidos. Conocimiento de primera mano.
MACRO, siendo activos en el seguimiento de la titulación, colaborando con lo establecido en el Sistema Interno de Garantía de Calidad, no solo a través del representante en la comisión sino haciendo llegar nuestra opinión: encuestas de satisfacción, por ejemplo. Jornadas, haciendo llegar sugerencias, quejas si es necesario.
Esto hace visible al estudiante, le da voz, lo hace co-responsable. Mostrar esa implicación es también un modo de conquistarla, exigirla y hacerla sostenible.
La calidad de la educación exige mirar al estudiante, cuando éste mejora como persona- aprendiz y ciudadano/a- es cuando perfecciona a la sociedad (Gimeno, 2003).
3. ¿Qué requiere?
COMPROMISO, COLABORACIÓN, CO-RESPONSABILIDAD que puede concretarse aún más en:
- Fomentar el desarrollo de la capacidad y actitud para implicarnos
- Poner en tela de juicio el poder, las jerarquías, las desigualdades y que se elimine al otro como “categoría” y se trata como persona con autoridad para hablar/participar. Pone valor al estudiante, los empodera… lo implica.
- Qué se comprenda que la diversidad es un hecho, hay que asumirlo como tal para poder actuar. “Traducir al otro”, interpretar y actuar desde la comprensión de esa diversidad.
- Identificar expectativas, contextos y situaciones para facilitar esa implicación
- Valorar la implicación, dar un voto de confianza a uno mismo y a los otros.
- Hacer real la formación de una ciudadanía crítica… no porque esté en un artículo sino porque la hemos aprendido desde la experiencia vivida como estudiantes.
Las jornadas en sí ya fueron un ejemplo de implicación porque participó un buen número de estudiantes, necesitaríamos generar más espacios de diálogo entre toda la comunidad universitaria para comprender que la IMPLICACION por una educación de calidad es cuestión de todos. Cada uno desde el lugar que ocupa, y no como categorías o posicionamientos enfrentados sino desde nuestra propia subjetividad y experiencia vivida. No vernos como categorías enfrentadas sino todos sentirnos parte de la universidad. Tener la sensación que remamos en la misma dirección para asegurarnos que esos derechos que señala el Estatuto están garantizados, que se convierten en acción y cumplimos con contribuir a la mejora de la Universidad. Esta es también la intención de las Jornadas de Sensibilización que se organizan desde el Programa de Formación del Profesorado y Desarrollo de la Innovación Docente. No se trata solo de tener información sino generar ese espacio para facilitar la comprensión de lo importante que resulta ser un sujeto activo. Ser un Actor.
Renovación premeditada

Este es el primer blog del curso, y escribo con energías renovadas. En primer lugar, porque ya he comenzado las clases que es el verdadero motor de esta energía. Ahora mismo, en dos Máster. En el de Psicopedagogía con la asignatura “El curriculum como proyecto “y el Máster en Docencia Universitaria. También hemos comenzado con actividades formativas, por ahora, con un gran énfasis en la formación de formadores. Lo hemos hecho con un importante y motivado grupo de facilitadores, preocupados por desarrollar esta función de una manera más dinamizadora, y con los coordinadores de distintos ámbitos que tienen por delante una tarea compleja pero que demuestran una gran implicación.
Al preparar algunas sesiones de clase y de trabajo me di cuenta que en este curso estamos viviendo de modo más palpable algunas condiciones de la sociedad postmoderna/conocimiento, que en otras ocasiones. Por un lado, por la confluencia entre el cruce de nuestra identidad personal, subjetiva y docente y los contextos en los que participamos. Contextos marcados por diferentes “situaciones” que inciden en nosotros. Entre esos contextos, el institucional y el contexto social actual están trastocando muchas seguridades y cuestiones arraigadas, hasta el momento consideradas inamovibles; se van produciendo muchos cambios en muy breve tiempo. Si echamos la vista atrás era impensable que hace un año, en el comienzo de curso, estuvieran sucediendo estas cosas y replanteándonos diversas cuestiones. Esto suma más incertidumbre y va conformando un dominio de sentimientos colectivos basados en el miedo, la desconfianza, el desánimo o falta de ilusión. Lo que puede llevar a buscar seguridades inmediatas, afianzar individualidades, justificar ciertos conservadurismos y, en definitiva, respuestas rápidas más reduccionistas para afrontar tanta complejidad… Responder a la complejidad con la simplificación y el reduccionismo es una estrategia que ha funcionado en muchas ocasiones desde los sistemas educativos, con resultados empobrecedores. Buscar otras respuestas es una responsabilidad ineludible. Como formadores/educadores ¿podemos ayudar a buscar otras formas de responder a este complejidad?. Desde luego, desde el lugar y el ámbito en que cada uno se encuentra, sin ingenuidades ni ideas románticas, con responsabilidad y realismo.
A raíz de ello es que creo se puede explorar en el avance de dos de las condiciones que Ronald Barnett (2002) indica como demanda para la universidad en la era de la supercomplejidad….
Una, es la de la renovación premeditada (145) que “genere una conversación sobre los desafíos claves a lo que se enfrenta así como un intento colectivo por identificar nuevas oportunidades que puedan abrirse. Las oportunidades para el debate no sólo tendrán que ser aprovechadas sino creadas. Y para eso se necesita energía, esfuerzo…. y un compromiso con los demás” ¿Cómo aplico esto a mi situación actual? ¿Qué reto puedo asumir?. Estoy segura que podemos asumir la responsabilidad de brindar oportunidades de diálogo, de plantearnos preguntas, de crear espacios para la reflexión… búsqueda de otras formas de conocimiento…
Y la otra condición, muy relacionada a esta, es la de interdisciplinariedad crítica. En el sentido de que el espacio de una disciplina no se puede mantener puro, sino que se halla sujeto a la invasión potencial procedente de cualquier lado, es un espacio de indagación que puede ser interrogado por otro cooperativamente y dar lugar a nueva propuesta de indagación. Por ello, se requiere la crítica como condición de autoreflexibilidad, de buscar una explicación, de ofrecer una exposición fundamentación de su contribución, de diálogo entre teoría y práctica, de nuevos con viejos conocimientos…..
Traspasar esos espacios disciplinares para intentar crear diálogos, encuentros, desencuentros, espacios de indagación comunes… hemos comprobado que son retos difíciles. Llevamos tiempo haciendo esfuerzos por enmarcarnos en esta línea, hemos hecho proyectos interesantes nosotros mismos, hemos estimulado otros a través de los Grupos de Innovación o de otras metodologías pero no logramos avanzar en la consolidación de algunos espacios… son procesos lentos y a veces poco sostenidos. Pero tenemos que asumir la responsabilidad de crearlos…, coincidiendo con esto me alegró el esfuerzo de mi colega Alejandro Iborra al organizar el seminario de Ecolología de la Mente y al aportarnos una visión rica para ayudarnos a explorar la interdisciplinariedad (Post en El diario de Telémaco).
Este curso nos planteamos hacer alguna otra actividad que nos permita ensayar algunas estrategias que permitan ir poniéndonos en situación. Sin duda, los marcos organizativos, las formas de conocimiento que se perciben como únicas, no dan lugar a otras alternativas o formas de pensar. Pero si conjugamos la renovación premeditada y la interdisciplinariedad crítica como principios de actuación, tal vez acortemos la distancia entre las intenciones y las acciones y aunemos acción y reflexión….
Puzzle aún sin armar: Posibilidades de configuración ¿qué imagen resultará?
Como vemos en la nube son mcuhos los temas que han ido ocupando mi mente y mi práctica estos últimos meses. Por ejemplo, El encuentro de Innovación en Docencia Universitaria, la normativa de evaluación, las acciones formativas como el taller de Goudreau, de Tim Ingarfield o de Manuel Joao; El gran tema de las guías docentes, todavía en la fase de apoyo y asesoramiento; el modo de incentivar la participación a través de las encuestas, el avance en el seguimiento más allá de un protocolo, y un largo etcétera.
El V Encuentro de Innovación este año ha tenido mucha participación en comunicaciones y posters. Se han mostrado nuevamente iniciativas interesantes, la continuidad de algunas, la renovación de otras y la presencia de personas que hasta ahora no habían participado, incluso la de estudiantes por iniciativa propia. También vimos que una de las finalidades de estos encuentros se va consiguiendo. Me refiero a la de ser espacio de encuentro. Fue muy gratificante ver como algunos grupos de profesores y profesoras volvieron a verse y a conectarse en estos días. Como algunas experiencias de innovación estaban presentadas por profesorado de distintas disciplinas que se conocieron a través de acciones formativas y que trabajan colaborativamente en cuestiones puntuales o más sistematizadas. Pero también ha resultado muy significativo en cuanto al gran tema de debate: la Coordinación. Tenemos a nuestra disposición las conclusiones, como tenemos para indagar en más detalle en lo producido por los grupos de discusión. No voy a ahondar en ello, ahora, pero creo que lograr estos mecanismos de coordinación pueden ayudarnos a establecer una conexión o una red entre todas las otras cuestiones que nos ocupan y preocupan. Por supuesto, que me refiero no a una coordinación logística, administrativa o limitada al espacio-tiempo o un cargo, una persona, un reglamento… me refiero a como podemos explorar estrategias de coordinación a distintos niveles, cómo generar esas redes que nos permitan comprender desde dónde nos estamos posicionado, desde dónde “leemos el mundo”-como diría Freire, o desde que marcos de interpretación estamos interpretando discursos y acciones.
Desde una cultura universitaria fuertemente atomizada, fragmentada, aún con muchas identidades generadas en lo individual, en un momento de cambios paradigmáticos en cuanto a lo que es el conocimiento, como se genera, produce, construye y distribuye; en medio de cambios curriculares vividos por muchos como impuestos, inclusos por lo que lo han propuestos o han elaborado los planes de estudio; sumado a nuevas formas de interacción social y relación- de la que nos somos todavía muy conscientes- de cambios en la estructura de las redes sociales y sus efectos o influencias, como indica James Fowler, no me refiero solo a las que se realizan a través de la Web y, además, en una situación de crisis económica cuyo impacto va apareciendo cada vez más de modo más visible, especialmente en algunos sectores de la sociedad y en nuestro caso, van minando expectativas de jóvenes a punto de graduarse y a muchos recientemente graduados y que en la universidad van dejando también sus efectos y sus demandas, me pregunto ¿qué alternativas podemos explorar para generar una mínima coordinación?. Digo mínima en el sentido de que nos permita tener información certera, romper con “falsos mitos” o como decía Joan Rué en la conferencia del Encuentro “deshacer equívocos”. A partir de allí podemos dialogar, contrastar, consensuar, indagar, planificar, actuar y reflexionar sobre “para qué, qué y cómo queremos coordinarnos”. Podemos entonces avanzar para que esa acción de coordinación se ejerza con una responsabilidad y una implicación desde cada una de las posiciones que cada uno ocupa, porque no es cuestión de decanatos, vicerrectorados o ministerios, muchas cuestiones se solucionarían si simplemente cada uno asume su papel con responsabilidad, es decir, si asumimos una actitud de compromiso.
En síntesis tener claro que la cuestión no resolverá con más normas y reglamentos o la abolición de las mismas sin más como alternativa sino que el logro de esa mínima coordinación está en nosotros….. Sí, estoy de acuerdo que necesitamos y demandamos apoyos institucionales, que generalmente van siempre creciendo desde abajo hacia arriba, pero tenemos que tener claro para qué queremos ese apoyo. Por ello, también deberíamos verlo como un proceso… un desarrollo, un aprendizaje, una tarea compartida, “un liderazgo distribuido”.
Al hilo de esto, del concepto de agencia que también se mencionó en el Encuentro me vino a la mente el artículo de Anne Edwards que debatimos en uno de los seminarios reflexivos del FIT sobre “relational agency” y la utilización de “los otros como recursos” que usé en otro blog. En el sentido de la capacidad para alinear pensamientos acciones de uno con pensamientos y acciones de otros que nos permiten interpretar los problemas de la práctica y responder a esas interpretaciones”. A esto podemos añadir también el concepto de agencia de Talbert y McLauglin para las comunidades de aprendizaje de profesores. Creo que son principios que estamos intentando poner en marcha en distintos ámbitos con lo cual las piezas de este puzzle parecen encajar... pero aún faltan colocar muchas más.
Autorreflexión-Autoevaluación

Cada vez se me hace más difícil dar continuidad al blog. Y me preguntó ¿por qué?. Sin duda, el tiempo es lo primero que me viene a la cabeza. Pero, ¿es esto suficiente? o es una simplificación y una excusa recurrente. Tal vez es que no le pongo prioridad en las tantas y tan diversas actividades diarias. Es cierto que el “correo” ocupa un valioso tiempo, habrá que aprender también a comportarse de otro modo en relación a ello. No sólo yo sino el conjunto de los que utilizamos y relacionamos…. Buscamos alternativas pero tengo la sensación de que no las encontramos todavía, a veces también duplicamos con nuevas plataformas o alternativas para gestionar nuestras comunicaciones. Y tampoco puedo seguir el ritmo de los blogs de otros compañeros/as, estudiantes como me gustaría pero lo interesante es saber que están en el ciberespacio y puedo visitarlos si fecha fija ni horario.
También encuentro otra razón, y tiene que ver con la cuestión desde la perspectiva que escribimos y desde la perspectiva que leemos e interpretamos. Esto me ha ocurrido recientemente en cuanto a la influencia que genera o puede generar en los demás lo que aquí escriba. Y tal vez esto me ha frenado un tanto escribir sobre varias cuestiones que han ido sucediendo en estos meses. Es decir, por un lado porque en cierto modo, y en relación al último blog, la comunidad que ha motivado el inicio del mismo va cambiando, tenemos más dispersión de actividades y otros modos ya de comunicarse entre todos ( por ejemplo redes sociales y blog dentro de plataformas propias y con otros fines).
Pero en definitiva, es un modo de expresar mis reflexiones que no llegan a sistematizarse por otros medios y es aquí donde encuentro su valioso sentido. Si es verdad que las reflexiones van quedando en trozos dispersos, en ideas sueltas en la agenda, en “las conversaciones y diálogos con el equipo”, y en algunas grabaciones a falta de escribir, pero claro esto no lo sustituye. Y además se quedan sin comunicar. Este domingo vi, dos Programas de Redes, que cuando ls pasaron- 3 de abril y 20 de marzo- no pude hacerlo y al verlos uno tras otro, me resultaron muy sugerentes (Redes sociales de James Fowler y el de Creatividad de Ken Robinson). Y sin duda, me suscitaron muchas ideas, pero solo destaco dos: 1) La idea que la energía para hacer las cosas, dedicarnos se alimenta de la pasión que es el motor que mueve… y efectivamente si nos gusta lo que hacemos, si tenemos pasión por ello, si nos sentimos como pez en el agua, nos esforzamos, dedicamos, arriesgamos…. Y 2) La conexión y el contagio, la influencia que ejercemos y que los demás ejercen sobre nosotros mismos en la estructura de relaciones que nos movemos…
Con lo cual, me dije tengo suerte, siento pasión por lo que hago, me gusta mucho mi trabajo, y esto me da energías y ganas de seguir explorando, buscando modos alternativos, seguir aprendiendo y compartiendo con otros. Y por otro lado, si podemos influir, contagiar no solo a las personas que conocemos sino a las personas que conocen a quién nosotros conocemos hay que intentar entonces aprovechar esta oportunidad.
Tendré que seguir explorando, buscando ideas pero sin olvidarme de ser crítica y pensar sobre ello, analizarlas, valorarlas, juzgarlas, reflexionar….
Homenaje a Diseño, Desarrollo e Innovación del curriculum: ¿Despedida o reencuentro?

Hasta este momento en que estoy leyendo las reflexiones finales de mis estudiantes de Diseño, que este año se le ha agregado el apelativo “sin docencia”, no había tomado conciencia que es una asignatura más que pasa a la categoría de extinguir-junto con la licenciatura en psicopedagogía. Y de repente me pregunto ¿porqué ahora me planteo esto y no el año pasado cuando se anunció que no había oferta para cuarto curso? ¿por qué de repente viví esta sensación de “se acabó” o“esta asignatura ya no continua”?
¿Y entonces qué pasó en este comienzo de curso? ¿Porqué lo viví con naturalidad , como un año más.?. La verdad es que había bastantes alumnos- para declararla extinguida (14)- con lo cual entre todos/as diseñamos un modo de desarrollar nuestras clases. Partiendo del contexto, exploramos qué sería mejor y de allí consideré innovar en la metodología. De este modo, y con la ayuda de la plataforma, espaciamos nuestras sesiones presenciales, con una frecuencia quincenal más o menos. En total fueron 6 pero muy intensas y con más tiempo para aprovechar nuestros encuentros “cara a cara”. Y es cierto que aprendimos a utilizar muy bien estos espacios, con actividades realizadas previamente, con nexos entre las secuencias que planteábamos, con conexiones a nuestra realidad, dudas, ilusiones y preocupación. La participación fue importante en cantidad y calidad, nos ayudó para ir generando un interés y un cierto sentido de pertenencia a este grupo “sin docencia” que se convirtió un entorno propio de aprendizaje. El espacio individual para seguir reflexionando fueron los blogs, con el seguimiento de los mismos intenté ahondar en el proceso, también algún foro espontáneo para compartir noticias, ideas, reflexiones a la luz de lo que debatimos, y por supuesto, el eje fueron nuestras innovaciones. No renunciamos a compartirlas ni a contar con la presencia de “personas comprometidas con la innovación”. Y este año, además, con personas cercanas, es decir, alumnas recientemente licenciadas en la Facultad.
Con todo ello, creo que fue lógico que no pensáramos en que tal vez éste era el último curso. Al leer la reflexión de Irene, de la que tomo prestada la pregunta del título de este blog, se desencadenó esta necesidad de compartirlo en mi propio blog. Y el reto de plantearme el futuro y la convicción de que esto no es una despedida sino creo que tenemos que buscar otras posibilidades de reencuentro, otros caminos, otras alternativas y acciones de desarrollo profesional.
Si hago una retrospectiva, me doy cuenta que ha sido una década en la que he disfrutado mucho con esta asignatura, ningún curso ni grupo fue igual, a pesar que mantuve algunos clásicos en el contenido como José Gimeno Sacristán. El mismo nos acompañó todos los cursos y con el renovado desarrollo de su bibliografía, como si fuera proporcionándonos un valioso material para crecer en la reflexión, fue casi uno más entre nosotros. Mantuvimos, también, algunas estrategias metodológicas que pasaron a formar parte de nuestras dinámicas, el contexto curricular y social nos determinaba, nos marcaba algunas pistas, ejes para el debate y la reconstrucción del conocimiento. Me acuerdo los acalorados debates sobre el desarrollo de la LOGSE, de las adaptaciones curriculares, la flexibilidad y niveles de desarrollo curricular, la formación y el desarrollo del profesorado. El gran debate de la calidad y las incertidumbres de la LOCE, partidarios/as de la cultura del esfuerzo y defensores de lo conseguido pero con mejoras dentro de los principios de actuación conseguidos. ¿Cuál era el limite?. Recuerdo los manifiestos por la escuela pública que conjuntamente firmamos, igual que en defensa de la ecuación infantil como colectivo único de la asignatura. Vivimos el polémico debate de religión, sí/no… cómo, de la educación para la ciudadanía, de la LOE, y qué aportaba, en qué avanzaba, y no nos olvidemos de la “frustración” del gran pacto social. Pero no hay que olvidar esos años en qué intentamos descifrar algunos silencios, algunas ausencias que nos preocupaban tanto como las otras cuestiones antes señaladas. ¿Qué esta pasando? ¿Es que el curriculum oculto es cada vez menos oculto?.
En toda esta evolución hubo una constante: los principios de procedimiento, los principios de actuación, tal y como los entendía Stenhouse, y tan machaconamente los expresaba año tras año para desarrollar la asignatura, y éstos fueron los que me permitieron la “coherencia”, quizás la cuestión más valorada por los y las estudiantes que fueron parte del Diseño, desarrollo e Innovación del Curriculum.
Y claro, allí entra en juego nuestra gran experiencia interdisciplinaria, varias asignaturas a la vez, todas en ese gran proyecto de innovación de dos años que nos marcó a estudiantes y profesorado, qué nos llevó a seguir buscando actividades comunes: foros sobre películas, la educación para la ciudadanía, y otros ejes que nos llevaban más allá de los límites de la asignatura. También recuerdolos incipientes inicios de hacer los posters para presentar en las Jornadas o en el Practicum y mostrar nuestras experiencias.
En estos años hemos conocido tantas buenas prácticas y experiencias de innovación, no sólo reconocidas y publicadas como O Pelouro, con la vivencia de los estudiantes, las entrevistas a sus fundadores, sino muy anónimas como la docente de un centro de Guadalajara a punto de jubilarse con su incubadora y pollitos por toda la clase, a experiencias tan potentes y poco conocidas como las Operas que enseñan a vivir, y que cada día va creciendo y nos dan testimonio de ello como un espacio para innovar.
Y por no alargarme más vivimos cambios en los modos de evaluar: desde las carpetas docentes que iniciamos en el año 2001, a las autoevaluaciones y coevaluaciones compartidas, a la búsqueda de criterios de evaluación, a las entrevistas grupales y entre todos los grupos, a convertir la evaluación como una actividad crítica de aprendizaje.
La verdad, es que puedo decir que aprendí tanto con esta asignatura, realmente hicimos realidad la famosa frase de Contreras “el curriculum debe ser algo para aprender y no obedecer”. Agradezco a todas y todos mis estudiantes, a la vez que a mis colegas con los que compartimos experiencias en la “psico”. Y creo que la mayor satisfacción la vives cuando ves esas transferencias, por ejemplo, en la autoevaluaciones aparecían cuestiones relacionadas con “crisis” “replanteamientos y desestructuración” y en encuentros con estudiantes (formales e informales) surgían testimonios de cambios en la práctica docente, e incluso en cambios en la docencia., y muestras de lo que transferían a su propia y diversa práctica. Creo que es un buen homenaje para esta asignatura. Ya lo manifesté en otros blogs, como nuestras perlas…
Aunque creo, que la mayor satisfacción es que entre todos y todas los que participamos de esta asignatura osamos pensar modos alternativos de entender el curriculum, de plantearnos retos y atrevernos a pensar en un curriculum contrahegemónico.
Por eso pienso que no será una despedida sino que buscaremos como reencontrarnos y como diría Wrigley (2007: 115) en Escuelas para la esperanza: “Hace falta verdadero valor para creer que nuestras palabras y acciones pueden marcar una diferencia; ya estemos intentando mejorar una escuela, aliviar la pobreza o detener la guerra. Tenemos que resistir a los pesimistas, desafiar a los indiferentes y reunir aliados aunque su moral sea baja. Necesitamos pensar crítica y creativamente, y analizar nuestra estrategia de manera conjunta”. Este será nuestro desafío.
De vueltas con el proceso y el producto: un camino recorrido

En algunas ocasiones he escrito sobre el impacto de la formación en nuestros estudiantes, de logros y dificultades, éxitos, dilemas, reflexiones sobre nuestro hacer y sentir. En este momento quiero compartir un reconocimiento a la labor profesional de un colega. Se que el día de celebrarlo es el lunes pero me apetecía escribirlo antes y utilizando la metáfora del proceso y el producto porque creo que su trayectoria es un ejemplo de esa interacción proceso-producto. Sin duda, el acto del lunes es para juzgar el producto (aunque pueda sonar extraño) pero en realidad es un hito puntual, un ejercicio para “evaluar competencias” en acción pero creo que como en tantas ocasiones dijimos el valor está en el proceso. Y en este caso creo que este proceso ha sido continuo y nunca mejor dicho “autodirigido”. Es un ejemplo también de “desarrollo personal y profesional”. Con lo que es muy coherente con lo tratado en la temática de desarrollo, y una satisfacción ver que aquello que se escribe, se presenta, se convierte en parte de una experiencia vivida.
He leído una pequeña muestra del proyecto y puedo decir que lo he disfrutado por su coherencia, innovación y la transferencia de experiencias de aprendizaje situado y construido. Incluso, me he emocionado reconociendo “trozos” frutos de apropiación e integración de conocimiento que en este caso se transformaban en un “saber profesional”.
A esta altura, ya sabéis que hablo de nuestro compañero Alejandro, que ha recorrido este camino, que si no me equivoco ha sido bastante largo, cercano a la década, pero siempre con compromiso y con una excelente gestión del entorno. Ha sido capaz de explorar su contexto, situarse, más que ninguno, en varios contextos diferentes y con distintas demandas, moverse en un entorno transversal e interdisciplinario, y estar siempre dispuesto a enfrentarse a retos y desafíos con una visión positiva… sin duda ha hecho suya su propuesta de la “queja al compromiso” y nos ha brindado ricas oportunidades de aprendizaje. Ésta es nuestra “evaluación continua”, nuestra retroalimentación desde la co-evaluación de pares, las competencias ya las hemos visto en acción. Una nueva experiencia para ti, y tienes muchos “constructos” para disponer de ellos, aún en los momentos de más tensión.
Termino con unas palabras de Phillipe Meirieu (2007), en su obra de Frankestein Educador, que dice: “el trabajo pedagógico es apuntalar y desapuntalar, es vinculación y emancipación: hacer sitio al otro, darles medios para que lo ocupe, montar dispositivos que le permitan intentar aventuras intelectuales nuevas, movilizar su energía en fuertes retos intelectuales”.
¿A qué son muy pertinentes?
P.D: El FIT comparte también esta experiencia vivida
Apropiación y Transferencia

Quería dedicar esta reflexión al equipo de formación de las Jornadas de Sensibilización sobre la participación del alumnado en la vida universitaria y concretamente en la Encuesta Docente.
He podido participar poco, pero creo que el diseño y preparación de las Jornadas han sido muy enriquecedoras y fuente de aprendizaje. En mi caso un verdadero contacto con diversas situaciones que vive el alumnado, sus modos de pensar, de sentir, participar, sus miedos, sus mitos… su creatividad… y en definitiva su voz, porque el silencio y la indiferencia también comunica… Comprender otras miradas y punto de partida.
Sin duda, es un trabajo colaborativo en todos los sentidos, en su planificación y su implementación. No me extraña, pues Alejandro es siempre coherente en su propuesta y modos de actuación. Creo además que es un desafío para gestionar diversas situaciones que se les han planteado. Pero también habéis transferido muchas capacidades aprendidas en vuestra formación, incluida la de compartir y elaborar el blog, que nos permite estar cerca del proceso. Y además nos ayudará a mejorar y reconducir para la siguiente edición. También vuestra capacidad para crear y comunicar, por ejemplo, con el video y eslogan…
Cuando pensaba en ello recordaba que en algún sitio había apuntado una cita que leí en algún verano en la novela Azafrán, y la encontré. Al releerla pensé porqué habré hecho esta asociación, y pienso ahora… porque creo que estos estudiantes interiorizaron conocimiento no los memorizaron, y no solo supieron usarlo sino también en algunos casos desarrollaron otra capacidad de los/as formadores, orientadores/as, como señala Van Manen “el tacto pedagógico”
Y abreviando dice así:
No hay que confundir erudición con sabiduría. La erudición es una acumulación de conocimientos, generalmente en un único sentido; en cambio, la sabiduría es la interiorización, la asunción de esos conocimientos, de forma que modifica nuestra actitud ante la vida y los demás porque nos crea consciencia. …..Si nos inclinamos demasiado hacia ella, corremos el riesgo de ahogar nuestro corazón, o dicho de otro modo, nuestro ser interior. El hombre tiene las capacidades de pensar y de memorizar a su servicio y debe saber usarlas, pero si sólo desarrolla esos atributos será un erudito, más nunca un sabio. (Azafrán, José Manuel García Marin, 2005, 47).
En definitiva, creo que nosotros/as ya elegimos ser ACTORES y no espectadores... enorabuena y gracias por esta decisión.... es nuestra responsabilidad ahora ser consecuentes con ella.
Entre el pasado y el futuro, las huellas de la formación psicopedagógica

Supongo que ya pensaríais que no volvería a escribir, pero debo confesar que ha sido una temporada un tanto ajetreada, se que no es pretexto pero creo que ha habido un momento que no estaba ni en una orilla ni en la otra sino me daba la sensación de estar nadando, a veces contracorriente y en ocasiones arrastrada por ella; más ligera, veloz pero con poco tiempo y espacio para disfrutarlo. En fin, todo es una experiencia de aprendizaje, y desde luego como experiencia vivida, no se transmite sino se experimenta.
En estos meses han pasado muchas cosas, hemos finalizado el Master en Docencia y ya iniciamos el nuevo, ahora en su versión oficial…. Seguimos generando redes, abriendo posibilidades de continuidad o simplemente dejando sembrado algo para que cada persona vea como quiere o puede abonar. Hemos finalizado un curso intenso con otros talleres y actividades de formación, hemos aprendido mucho supervisando Guías Docentes, asesorando… también intentando poner un poco de orden en las ideas sobre evaluación continua, preparando convocatoria a proyectos, ideando formas para lograr la participación de los estudiantes, preparando convocatorias de proyectos, repensando formas para el seguimiento y acreditación de las titulaciones.. en fin que tenemos mucho para pensar y hacer…. Y lo más importante seguimos, como equipo….. con entusiasmo pensando en lo que podemos aportar… eso sí hay que ser conscientes, y recordarlo, que es paso a paso pero continuado… como diría Hargreaves… ni todo a la vez ni a ritmo acelerado pero sostenible.
En este tiempo he escrito algunas notas sueltas que no llegaban a plasmarse en el blog, pero ahora mismo tengo dos recuerdos importantes que me gustaría compartir.
Uno, la graduación de los alumnos de psicopedagogía, allá por el mes de julio. Creo que fue un acto entrañable, es cierto que siempre lo son, pero en este caso fue un hermoso juego simbólico entre el pasado, presente y futuro, entre el dentro-fuera, entre la tradición y la innovación…. Creo que todas estas metáforas estuvieron presentes en el conjunto musical, magistral por cierto, que los rastros del tiempo han hecho que me olvide de su nombre aunque no de la sensación vivida al escucharles; en los discursos de Elvira, Alejandro, Pilar, Emilio, la alumna de Documentación. Creo que en cierto modo lo que se dejaba sentir era un ambiente de conexión, comprensión, de compartir un modo de ser y estar. Fueron destacables algunas cuestiones que se unían ante la inminencia de acabar unos estudios, para algunas y algunos dilatado en el tiempo, con compañeros de diversos grupos, la transición entre licenciarse y afrontar una nueva etapa, la pregunta que flotaba en la mente de algunas personas allí presentes “esto se acabo y ahora qué”, “las ganas de terminar pero el sentimiento de pérdida de esa comunidad creada por varias horas, esfuerzos, debates, ideas”.
Quizás, se respiraba también cierta incertidumbre y transición desde la propia facultad. En este caso, ser una de las últimas promociones, tal vez la más numerosa, el no tener una nueva matrícula en el siguiente curso…
En esos momentos estaba leyendo “El Oso Cavernario”, y al ir y venir de referencias hechas por mis colegas sobre videos, películas, series y en sí las piezas elegidas por el propio conjunto musical me vino a la mente como una conexión lo que había leído y que Jean Auel, lo expresa con gran claridad “el Clan era incapaz de concebir un futuro distinto del pasado, no podía idear alternativas innovadoras para el mañana. Todo su saber, todo lo que hacían era una repetición de algo hecho anteriormente… Tardaban en adaptarse. Los inventos eran accidentes y no se aprovechaban…. Una raza sin espacio para aprender, para desarrollarse, no estaba ya equipada para subsistir en un medio intrínsecamente cambiante”.
Por eso creo que en este mundo cambiante, tenemos que aprovechar las ideas alternativas, hemos cumplido un ciclo, podemos buscar otras formas para seguir aprendiendo, podemos aprovechar los inventos que nos resultaron y concebir otro futuro. En nuestro caso, nuestro Clan psicopedagógico se estaba agotando pero la diferencia es que tenemos capacidad para aprender y podemos idear muchas alternativas para el futuro. Tenemos ya algunas alternativas, desde luego en la facultad han comenzado diversos Masteres que buscan adaptarse a estas exigencias nuevas, dar posibilidades para una mejor profesionalización o para iniciar a nuestros estudiantes en la investigación. Y se pueden incorporar otras vías, relaciones, interdisciplinas, integraciones, que nos permitan crear otro mañana, a lo mejor así desde esa nueva experiencia vivida en la formación logremos un impacto en la práctica escolar.
Creo que parte de ese pasado es importante recuperar y resaltar, y lo podemos hacer al ver los impactos. Y en este sentido, viene la segunda cuestión que quería compartir.
La semana pasada tuvieron lugar en la Facultad las Jornadas Hispano-Argentinas sobre Innovación Docente, organizadas por la UAH, la Asociación PEUMAYÉN, el colegio EDUCREA, y la Revista Pedagógica La OBRA pero en las que nuestro querido Borja Hontañón fue su alma mater. No pude disfrutar mucho de ellas, solo compartir algunos trazos y seguramente hay mucho para destacar, pero me centro en una dimensión. Me pareció tan destacable que Borja contará con sus compañeros de doctorado y de licenciatura para organizar estar jornadas. Es decir, se mantiene una red de contactos, de maneras compartidas de entender la escuela, sus funciones, el curriculum y la práctica.
Me emocioné al ver a nuestras “licenciados/as” en activo, con su experiencias propias de innovación, contar como desarrolla e innovan en el curriculum. Creo que fue en toda regla una evaluación de impacto de la formación.
Me permitió apreciar que este Clan aprovechó los inventos, aprendió y supo adaptarlos al futuro, dentro de los márgenes que tienen, a veces más limitados en unos casos que en otros, pero supieron asumir el reto de “qué puedo hacer yo para cambiar, para aportar, para construir otros modos de hacer”.
Fue algo muy signficativo presenciar como Salva, compartía su experiencia, explicaba, de modo sencillo y coherente que él actúa según principios de procedimiento, que evalúa no califica, que en definitiva todo gira en torno a sus principios de actuación, siguiendo el legado de Stenhouse. Ver como Cristina permitía la vivencia de los profesores argentinos en su propia realidad, y no contada sino vivida en la propia aula. Sin duda, va logrando ese otro principio de actuación que guía su práctica, cómo lograr la participación activa de los padres, la familia en el proyecto educativo, como transitar de la escuela de padres a una comunidad de aprendizaje. Y va poco a poco, año a año para acercarse a la meta, sabe que los cambios en la estructura profunda del curriculum son lentos pero continuados.
En definitiva, este Clan, y seguro hay tantos otros va entretejiendo redes…actuando con algo que los caracteriza: “su tarea docente es un compromiso” … tal vez en todo esto tenemos que inspirarnos para buscar alternativas de formación y desarrollo curricular y profesional.
Nuestro Clan sigue, y renueva compromisos, y busca nuevas identidades....
Una mirada desde la otra orilla

Como comentamos muchas veces depende desde donde nos posicionamos para analizar, interpretar, escribir… Me resulta extraño posicionarme como “responsable de toma de decisiones que afectan a la comunidad universitaria”… sin duda es una nueva experiencia, algo desconocido o no experimentado y desde luego es un nuevo aprendizaje…. Y una oportunidad.
Desde la corta vivencia se siente con mucha responsabilidad, especialmente en la toma de decisiones, pensar y reflexionar cuidadosamente en lo qué hago pero también en lo que deje de hacer….Es un situarse desde otra mirada, otra manera de percibir la situación…. Creo que lo impactante es ser consciente de factores y situaciones más globales, interconectados y complejos.
Creo que en teoría lo fundamental es tener claro los objetivos, prioridades, principios…. Pero en la práctica chocan con la macro política y también con la micro…. Y en esos momentos se hace presente un desafío y un dilema “No olvidar la coherencia con los principios, las concepciones y perspectivas”….
No resulta fácil, por ejemplo en el tema de la “calidad”. Ya lo decíamos, muchas veces es un término vacío, se llena con muchas y contradictorias interpretaciones. Se burocratiza y despersonaliza, se atrapa en el dilema proceso-producto… pero en muchos casos, el proceso queda en el discurso, en la intención y en la recomendación. Parece más fácil la coartada de sólo “medir el resultado”, cuantificarlo con estándares e indicadores…pero de resultados más fáciles de observar, comprobar o controlar… Ya dijimos que la enseñanza es compleja, mutidimensional, interactiva, diversa…. Y por tanto hay que dar cuenta de esos elementos “sustantivos”… que no pueden reducirse a relaciones porcentuales…. Qué significan esas tasas y porcentajes….. y cómo nos ayudan a mejorar, transformar, tomar decisiones, conocer y actuar. A veces la mejora, la autoevaluación se pierde en una fuerte racionalidad técnica. Aquí tenemos un gran reto y desafío, llenar de otros significados “la calidad”, hacer que esa evaluación formativa, continua, compartida, horizontal se eleve a la consideración de información clave para la retroalimentación y la mejora continuación y no solo para la comparación.
El discurso aboga por una enseñanza centrada en el alumno, la construcción del conocimiento, la enseñanza centrada en la indagación, el aprendizaje activo, situado y reflexivo…. No encaja con una evaluación de la calidad homogénea y un procedimiento “simplificado”. Requiere otros procedimientos, otros criterios. Este es un reto en la búsqueda de coherencia y en márgenes de actuación…. Allí tenemos una tarea para realizar con la evaluación de la titulaciones, podemos tomar nota, como ya están haciendo algunas facultades, de lo que tenemos que ir mejorando, en que tenemos que insistir para ir haciendo realidad, qué hay que cambiar, qué podemos complementar, y esto sin duda tiene valor cuando se hace con la participación de todos los involucrados.
Sí, hay márgenes, y recuerdo lo que señalaba Smith sobre que podemos bailar en el espacio que dejan libres el ir y venir de las olas…. Allí tendré que empezar a moverme, a aprovechar la marea, a incansablemente ir llegando a la orilla con paciencia y constancia…. pero teniendo claro que hay que llegar.
No querría terminar sin agradecer a tantas de vosotras y vosotros que me habéis hecho llegar, personalmente, por email… por teléfono un mensaje de enhorabuena…. Felicitación o simplemente compartir este momento. Lo que más rescato de esos mensajes es el sentir de un logro, un reconocimiento, nuevamente compartido… Algunos decían “yo también me siento un poco vicerrector”… “por fin la innovación docente llega a su sitio”… “es un reconocimiento merecido para los que apostamos por la mejora y la innovación de nuestras clases”… “la innovación ha adquirido visibilidad”…. Y otros que exigen compromiso y acciones sostenidas “no olvides lo que nos has enseñado” “sigue adelante poco a poco pero sigue…en este camino de hacer realidad o posible una mejora en la enseñanza de nuestra universidad, como lo hiciste en tus clases”…. Y esto sin duda es un peso, pero ya dijimos hace tiempo que pasábamos de la queja al compromiso…. De lo individual a lo colectivo y que creíamos en nuestra comunidad de aprendizaje. Por ello ese peso se alivia, se que cuento con muchos apoyos, ideas, proyectos alternativos, ilusión… y también tenemos a nuestro favor un sentido de realidad, no somos ingenuos conocemos el contexto….
Y desde ya os pido apoyo en algunas de nuestras responsabilidades como docentes y como estudiantes….la más inmediata facilitemos y participemos en la Encuesta…. Tenemos mucho que mejorar pero con participación más fácil será mejorarla para el próximo cuatrimestre…..
Dos caras de la misma moneda

En relación al tema del IV Encuentro en Docencia Universitaria, Dejar hablar al alumnado, había preparado unas reflexiones para apoyar a nuestros estudiantes en la realización de su comunicación… pero llega más tarde. Son ideas escritas antes de, no las he modificado….
Al leer a Don Finkel para realizar la justificación del Encuentro pensé que nuestra tarea se conectaba a un principio que señala este autor como características de una buena docencia. Y éste es “crear aquellas circunstancias que conducen al aprendizaje relevante en terceras personas”.
Creo que en nuestra experiencia de las dos asignaturas compartidas nos hemos preocupado de brindar esas oportunidades, hemos sido mediadores, y lo que teníamos claro fue la finalidad: " que los alumnos aprendan, pero no de cualquier modo, sino que desarrollen un aprendizaje relevante".
Finkel habla de circunstancias, entendidas como condiciones para el aprendizaje. En definitiva, podemos interpretarlas ¿en cómo crear o diseñar entornos de aprendizaje?.
Siguiendo la metáfora del autor, en nuestro caso reducimos la opción de “dar clase narrando”, y no porque no haya que narrar o que explicar, sino por que no “contamos” lo que se supone deben saber nuestros alumnos sino que hablamos para introducir, sugerir; iniciar la exploración de un tema-idea, presentar un esquema, la relación de ideas, explicar lo que puede contribuir a reconstruir conocimientos. Asumimos, conscientemente, la opción de “dar clase con la boca cerrada” entendiendo ésta como forma alternativa de enseñar, de crear esas circunstancias o de brindar esas oportunidad para el aprendizaje.
¿Qué supone para el profesorado y el alumnado asumir estas formas alternativas?
Para el profesorado supone diseñar entonos de enseñanza centrados en la indagación. Es decir, pensar problemas atractivos, actuales, diseñar estrategias para comprenderlos, explorarlos y resolverlos. Incorporar prácticas, retroalimentar, animarse a perder el control de la clase, estar cómodo con la incertidumbre.
Existe una fase paralela muy importante a las clases presenciales o a los encuentros interactivos (presenciales o virtuales). Fase en la que invertimos con mucho cuidado en la selección de la bibliografía, en los recursos y herramientas que utilizaremos para la mediación del aprendizaje, en la secuenciación de temas, ideas. No solo antes de… sino durante las clases. Existe un tiempo para el seguimiento y la retroalmentación, para compartir entre nosotros dudas, estrategias, modos de hacer y pensar (los que estamos participando de la experiencia de compartir clases o “alumnos”). Y también invertimos en un tiempo para la reflexión: qué han aprendido, cómo podemos mejorar, qué es importante mantener, qué otras cuestiones nos sugieren nuestros propios alumnos, por qué no incluímos alguna situación o por qué actuamos de alguna manera determinada, en qué podemos explorar el curso siguiente, …….por qué algunos estudiantes responden de modo diferente a las asignaturas, en qué coincidimos y en qué no…. Por qué.
Sin duda utilizamos diversas estrategias, según el tema, el momento, el grupo, nuestros principios. Es por ello que pensamos en valiosas estrategias como pro ejemplo dejar hablar a los libros, el desafío de preguntas y debates, el contraste de ideas a través de algunas dinámicas. La necesidad de generar interés o crear misterio (eso especialmente se le da muy bien a Alejandro).
También encontramos otra coincidencia que señalaba Finkel estar dos en la clase, en nuestra experiencia le añadimos sin saber del contenido. Este compartir actividades comunes como la del análisis del film “La clase” o simplemente asistir a la clase del otro y “estar callados”, dejar hablar al alumnado, aprender de procesos y estrategias, ser faros en el sentido de dirigir atención a alguna pregunta, interrogante, reflexión.
Podemos dejar que hablen los estudiantes a través de seminarios conjuntos en la clase, o en pequeños grupos. Pero también somos consientes de la necesidad de la mediación de la escritura, de allí nuestra insistencia en los diarios reflexivos.
Al alumnado le supone implicación, compromiso, curiosidad intelectual, tiempo para pensar, reflexionar, comprender. Puede actuar libremente según su grado de compromiso o responsabilidad… puede explorar hasta donde se anime, nos puede sorprender, aportar, y ayudar a este proceso de aprendizaje constante y colaborativo. En algunos casos el descoloque es fuerte y necesita su tiempo para recolocarse…. más allá del cuatrimestre, a veces más allá del curso pero tiene “la vivencia” para hacerlo, tiene la oportunidad para “volver” para continuar.
Pero lo interesante es que no podemos hablar de “alumnado” como categoría, porque son personas con su biografía, sus preconcepciones, sus expectativas, sus miedos, su potencialidad …. son otras personas con las que podemos interactuar en clase y fuera de ella, y en esa interacción todos ganamos si como señalábamos en otro diario pensamos en “los otros como recursos” tal y como Ann Edwards nos ayuda a repensar.
Entonces está claro que es importante dejar hablar al alumnado y qué es fundamental también llenar de contenido sustancioso y relevante ese hablar…… y volvemos al proceso y su riqueza… si conquistamos esos espacios, si todos nos convertimos en audiencia, entre todos podemos reconstruir el conocimiento y aprender. Y es el único modo de que las competencias se desarrollen en la acción porque debatimos y exponemos ideas, argumentamos, “toleramos discrepancias”, nos posicionamos en un conflicto de ideas e intereses, respetamos, trabajamos colaborativamente.
Ahora añado: esto que se supone teórico o escrito desde la voz de la profesora… se ha llenado de sustancia cuando hemos dejado hablar al alumnado y expresar su aprendizaje de un modo diferente a lo habitual. Aquí también hemos ganado en coherencia…



